Espacios campestres, más de 800 metros cuadrados, santuario dedicado al fútbol, decoración clásica y elegante, son solo algunos de los encantos que guarda la vivienda de Víctor Hugo Aristizábal.
 

Un recorrido de lujo
 

Además del gran carisma de Aristizábal y su familia, la vivienda es sinónimo de elegancia, comodidad y estilo propio.

"Me gusta participar en la decoración del hogar, somos muy tradicionales porque nos gusta la calidez que brinda el ladrillo al descubierto, me parece que el diseño es un tema familiar” afirmó Víctor.
 

Decoración espiritual
 

Desde que se entra al hogar de uno de los futbolistas más queridos de Colombia, se puede percibir el amor incondicional que profesa cada miembro de la familia. Cada detalle de la morada es pensado en la comodidad y regocijo de los habitantes de la casa.
 

De manera acertada y sobria, la decoración religiosa hace parte de cada espacio del hogar, en cuadros y esculturas se puede percibir el toque espiritual que rodea a la familia, y así lo confirma Aristizabal:

"Los diseños religiosos son muy propios nuestros, es un símbolo de unión para nuestra familia, además de fortalecer el cuerpo hay que alimentar el alma”.
 

Entretenimiento futbolero
 

En la sala de Televisión además de películas, hay un verdadero santuario dedicado a su pasión, Victor Hugo a creado un espacio elegante y sobrio, en donde reposan los reconocimientos de su carrera futbolística y en especial de Atlético Nacional, equipo del cual es hincha ferviente.
 

Aquí reposan varias fotografías, que muestran la gran personalidad de nuestro anfitrión y las alegrías que le proporcionó a miles de colombianos en cada una de sus jugadas.
 

Para el recorrido por este exclusivo y especial espacio, Aristizábal invitó a su único hijo hombre y el más pequeño del hogar, Emilio nos contó que le encanta compartir la pasión por el fútbol con su padre, es hincha del Atlético Nacional y además enfatizó que es un gran lugar para ver películas en familia.

"En realidad vivimos en un ambiente deportivo, a todos nos encanta hacer deporte y compartir en familia”, comenta Víctor.
 

Aristizabal siempre quiso tener un hijo hombre para poder compartir su pasión por el fútbol, por esta razón y aún sin tener a su hijo Emilio, incluyó dentro de la construcción de su casa una cancha de fútbol.
 

"Esto es un sueño, siempre quise tener un lugar especial para jugar con mi hijo al fútbol y es precisamente este, la cancha es un lugar privado para los dos”.
 

Aristigol, el “segundo hogar” de Aristizabal
 

Este es un espacio de formación y educación futbolística en el municipio de Sabaneta, donde Víctor Hugo pasa gran parte de su tiempo.
 

Aristigol - Escuela de Formación Deportiva, es un lugar creado para iniciar a los niños en el mundo del fútbol, además es un espacio para que todos los aficionados a este deporte puedan practicarlo en modeinstalaciones que cuentan con modernas canchas sintéticas.

"Este es mi segundo hogar, aquí comparto con aproximadamente 500 niños y niñas que encuentran en el fútbol un complemento en su formación para ser buenas personas. Además es un ambiente muy familiar, aquí no solo vienen los niños a aprender, también los acompañan todos sus familiares que pueden compartir aquí un rato muy agradable”, comenta Aristizábal.
 

Zona privada para todos
 

En la habitación, la decoración sigue sobria pero muy funcional, aquí el níveo de las paredes destaca la imponencia de la cama, atildada en todos oscuros y fibras naturales.
 

Allí Aristizábal nos presentó a los integrantes de su familia y nos contó que les encanta pasar ratos agradables viendo televisión y hablando.

"En ocasiones dormimos aquí los cinco, es sin duda el mejor lugar de la casa”, afirmó Aristizábal.
 

Mauricio Riaño Martínez / Producción - Laura Guana Romero / Redacción - José Miguel Sierra / Fotos

 

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