Algunos centímetros al lado hay unas escaleras ¿ por poco ocultas- y que despiertas un gran interés. Sin embargo, vale la pena continuar el recorrido por las zonas sociales antes de comenzar el descenso.
Un espacio hecho para la comodidad
¿Ingrid se encargó de decorar el apartamento pero los dos coincidimos en que todos los sitios deben ser adecuados pensando en nosotros; en nuestra comodidad¿, cuenta el actor.
Y de eso no hay duda. Cada lugar invita a la relajación; no solamente por la calidez de todo el espacio sino también por los elementos que lo conforman. Todo ha sido puesto con una intención y con base en un gusto particular.
Por supuesto, la unión de opiniones arroja resultados interesantes. En este caso el comedor surge de un gusto compartido entre Gustavo e Ingrid. Se trata de una mesa en madera maciza oscura con un accesorio que guarda las mismas características. Las sillas, revestidas con una tela negra, siguen esa tendencia sobria y atractiva.
Sin embargo, en medio de esos tonos oscuros sobresale una policromática pintura, de especiales trazos y con mucho significado para el actor.
Justo detrás, uno de los elementos más especiales para Gustavo: la biblioteca. Allí, una colección de novelas, historia y cocina. Y como buena compañía de esta dosis ¿literaria¿ se encuentran varias cámaras fotográficas con una larga vida de existencia ¿traen incluso las instrucciones de manejo-, una máquina de escribir heredada por su abuelo y algunas tallas en madera.
Un par de pasos más y es necesario detenerse. Una de las zonas más atractivas del apartamento exige parar varios minutos. Se trata de la sala.
Su encanto se debe a la suma de varios encantos: los colores, materiales, accesorios y esa gran ventana que deja colar la luz y permite dejar a la vista una bellísima zona verde.
Esa mezcla de tonos marfil con algunos cobre, las suaves texturas de los sofás, la participación de la madera, las velas y las flores, y esa imponente presencia del ladrillo, terminan por embrujar a quienes están ahí¿
Y claro. No puede faltar la belleza de los lienzos; por lo menos no en casa de Gustavo. Allí, hay cabida para cualquier pintura de sus amigos. Por ejemplo, en la sala hay un dúo de la antioqueña Martha Ramírez.
Dos sitios muy frecuentados
Antes de bajar un nivel y conocer otros secretos del actor es necesario visitar los lugares más especiales: la cocina y el salón de estar.
Este primero, sobrio, ordenado y muy tentador; así lo exige el actor para que su inspiración sea mayor a la hora de preparar sus exquisitos¿ una actividad que realiza muy a menudo.
Ahora, a un lado del mesón de la cocina, los ojos se ven atraídos por un espacio cálido y muy cómodo. Esa es la sensación que se genera después de ver un acolchonado sofá color azul oscuro, una mesa en madera maciza, un tapete de lana traído de Cajicá y un cojín marfil donde pasa mucho tiempo Kala, la mascota de Gustavo. Por supuesto, las flores y los lienzos tienen también ahí su lugar¿
Al fin el descenso comienza. Antes de pisar la primera escalera es necesario observar en detalle una caja metálica que guarda en su interior varias botellas con la función de candelabros; la esperma las cubre casi en su totalidad.
Una vez abajo, el primer detalle atractivo es la cama de Kala. De ahí solo un paso y está la entrada al estudio.
Vaya lugar. Ahí reposan elementos muy significativos para Gustavo: una silla de dentista comprada en un anticuario, un baúl viejo de madera, su colección de conciertos, un casco vietnamita y la tan especial batería ¿la encargada de subir el ánimo-.
Y el último lugar del apartamento: la habitación principal. Se caracteriza por ser un espacio amplio, muy claro y lleno de recuerdos.
A la entrada hay un mueble en madera oscura heredado por la abuela del actor. Sobre él, varias fotografías familiares, algunas velas y un par de imágenes religiosas.
Un baúl antiguo hace las veces de mesa ¿por su ubicación central-, un sofá color marfil con una manta de colores sobre él, un par de lámparas algo modernas, un par de mesas de noche antiguas en madera y una cama muy cómoda. Cabe anotar que sumado al confort está ese estilo ¿añejo¿ tan común en el apartamento¿
Así se ve ese lugar tan especial para este actor que lleva más de 16 años encantando con su talento en producciones como: Francisco el matemático, La mujer en el espejo, Todos quieren con Marilyn y Hasta que la plata nos separe. Por supuesto, su encanto ha sobrepasado la pantalla chica: su papel de chef, baterista y decorador es un verdadero acierto.