¿Me gusta estar lejos de todo. Adoro la decoración natural, los paisajes verdes, los olores frescos y la luz del sol¿, comenta Marlon.
Por eso ¿dice él- vive en medio de una colina, lo que le permite gozarse el bosque, el firmamento y la niebla desde su habitación, en la que hay cabida para el mobiliario esencial, un par de candelabros y una colección de gorros ¿en la que se destacan varios sombreros australianos en cuero-. Además, allí hay un balcón en el que Marlon pasa parte de su tiempo libre sentado en una vieja y querida silla de madera.
En la sala, el actor contrasta los colores ácidos de los muebles con el tono natural de la madera y con elementos artesanales como un tapete en lana virgen que él tiene desde hace más de seis años. Y allí mismo, un baúl que hace las veces de mesa principal en el que guarda algunos juguetes de Samuel y Luna.
Claro, en un espacio tan familiar no pueden faltar los retratos: sobre el baúl y la chimenea hay media docena de fotos de su familia. Además de un ¿palo de agua¿ que le obsequiaron en un programa de Telepacífico al que fue invitado. Y justo al lado, hay un lienzo en colores fuertes que le regaló Carolina Acevedo, actriz que protagoniza junto a él, la serie El Ventilador.
Un lugar de encantos
En el comedor la madera rústica sigue siendo protagonista. No hay más que una mesa y un par de butacas que van a lo largo de esta. Un toque muy campestre¿
Sobre el mueble solo hay lugar para un servilletero en madera que hizo Edilma Serna, suegra de Marlon; las cortinas ¿tierra¿ permanecen abiertas para dar espacio a la luz natural y sobre una pared cuelga una foto que muestra una vieja puerta en la mitad de un puente que no lleva a ningún lado. Alrededor del retrato, Marlon tiene una interesante versión...
El cuarto de Samuel y Luna tiene mucho colorido. Allí, hay un camarote en madera rústica que ha complicado todas las mudanzas de la familia por su peso y extensión. Además, los numerosos juguetes dejan espacios solo para los dos pequeños.
Cerca de allí está el sitio más especial para Marlon: el estudio: un lugar con apariencia de altillo, muebles de madera, un tapete de lana y muchos cojines. Al momento de arreglarlo se fijó en la luz natural, la comodidad y la facilidad para concentrarse. Es allí donde Marlon lee, disfruta de su colección de películas, hace un recorrido mental de su trabajo¿..
Sobre las paredes blancas cuelgan cerca de veinte retratos que muestran su vida artística, los personajes que ha representado y algunas etapas de su vida. Al lado, también en la pared y colgando del escritorio, hay varias fotos del actor estadounidense Al Pacino a quien Marlon admira completamente.
Aunque un tema obligado es su vida como actor. Desde hace mucho tiempo cuando vivía en Cali ¿la ciudad en que nació- se dio cuenta de que la actuación era su gran pasión. Y claro, su participación en producciones: La mujer del presidente, La Saga, Sin tetas no hay paraíso y películas como El Rey, Soñar no cuesta nada y en la actualidad la serie El Ventilador dan fe de su talento¿