Sí. Los diseñadores colombianos han llegado al punto de ofrecer chimeneas de un tamaño tan pequeño que se ubican en un rincón de un cuarto de dos metros de lado.
“Es más, ahora son portátiles; de tal forma que es uno más de los muebles que viajan en el camión de la mudanza”, comenta Diana García, gerente comercial de Chimeneas de Colombia.
El hierro forjado es el material de moda porque permite formas interesantes y que remontan a los siglos pasados, para mezclarse de forma perfecta con la actualidad de los muebles vanguardistas o clásicos.
Así mismo, el calor de las llamas se transmite al hierro con lo que se logra estabilizar la temperatura de la atmósfera y prolongar la sensación de tibieza. “Lo mejor es que el material sólo se calienta lo suficiente para mantener un buen ambiente pero no demasiado para provocar quemaduras; lo que lo hace aún más seguro”, comenta García, quien añade que “incluso, algunas vienen con fogones para calentar café o vino y hacer aún más romántica la velada”.
Además, la mayor parte de los nuevos inmuebles vienen con un punto de gas natural para la chimenea lo que elimina el –muchas veces molesto– rito de encender los troncos.
Es más, la madera natural está siendo reemplazada por troncos artificiales fabricados en materiales refractarios que emanan aún más calor, no se consumen y toman un color que se confunde con las llamas que produce el gas natural. Algunas rocas volcánicas hacen las veces de brasas.
Esto también funciona para las tradicionales empotradas en la pared y recubiertas de mármol, marcos de madera o piedra muñeca. Allí, la novedad son las parrillas de hierro que permiten elevar la fogata para que el aire circule entre la leña, evitando que se ‘ahogue’ y mejorando notablemente la combustión y, por ende, la apariencia de las llamas.
El humo ¡afuera!
Independiente de la forma, material o modelo elegido, lo importante es que los ductos funcionen a la perfección. Nada peor que un chorro de humo inundando la sala y los ojos…
Esto depende primordialmente del diseño interno que se conecta con los ductos que llevan al exterior la masa gaseosa. Los ángulos deben ser de 45 grados y el tubo saliente debe quedar un metro arriba de la cubierta y sin ningún obstáculo lateral (ningún muro) para que el humo no se devuelva; también es vital que la impermeabilización de la unión entre tubo y techo sea impecable para evitar filtraciones de agua.
Así mismo, el sombrerete debe tener un tamaño adecuado para impedir la entrada del frío o que un viento fuerte devuelva el humo.
Para evitar cualquier inconveniente debido a fallas de construcción, el mercado ofrece campañas internas que ya tienen las medidas necesarias. Después sólo será necesario levantar las tres paredes en ladrillo refractario y decorar el exterior de acuerdo con el estilo del resto del ambiente.
Tenga en cuenta:
- Si elige una portátil, la base debe ser dura y firme. La alfombra y la madera están ‘contraindicadas’ por razones de seguridad.
- Las de hierro fundido no se deben apagar con agua porque las placas se quiebran.
- Si tiene una que no funciona, la puede reparar con una campaña prefabricada. Si no calienta el ambiente, el problema es que está demasiado abierta; es posible conseguir una pieza más cerrada para empotrarla y concentrar el calor.