Acerca de este inmueble
Entre suaves lomas verdes, árboles nativos y visuales abiertas, este lote ofrece un entorno sereno y reservado, ideal para desarrollar una residencia campestre de arquitectura contemporánea integrada al paisaje. Su topografía semiplana permite proyectar espacios amplios, terrazas y jardines con una conexión permanente con la naturaleza.
Uno de sus límites se extiende hacia la Quebrada Zúñiga, aportando frescura, privacidad y una atmósfera de refugio difícil de encontrar en entornos residenciales consolidados. La vegetación madura y el paisaje crean un escenario pensado para quienes valoran el silencio, la amplitud y el equilibrio entre arquitectura y entorno.
El lote cuenta con un índice de ocupación del 15 para vivienda campestre de hasta dos niveles. Una propiedad que merece recorrerse personalmente, para aprovechar el entorno campestre de alta valoración.