Acerca de este inmueble
Dicen que la casa perfecta no existe… hasta que entras a esta.
Todo comienza con una puerta que se abre y una sala cálida con chimenea a gas que invita a quedarse. Imagínate un viernes en la noche, el fuego encendido, una copa de vino y la tranquilidad de saber que estás exactamente donde quieres estar.
Caminas hacia la pérgola. Afuera no importa si hace frío el calentador a gas crea el ambiente perfecto mientras las cortinas eléctricas bajan con solo tocar un botón. Risas, amigos, familia… este será el lugar de todas las celebraciones.
Subes al segundo nivel y entiendes algo importante aquí cada miembro de la familia tiene su propio mundo. Tres habitaciones, cada una con baño privado y balcón. Privacidad real. Espacio real. Comodidad real.
En el tercer piso te espera tu refugio la habitación principal con vestier y baño privado, balcón para respirar profundo en las mañanas y un estar adicional que puedes convertir en estudio, gimnasio o ese espacio personal