Acerca de este inmueble
Hijos en Madrid o Miami, nietos por videollamada y una casa en el Oeste que se queda sola cada vez que usted viaja.
Vuelve de tres semanas con ellos. El carro baja al sótano, usted sube al sexto piso y abre todo sigue como lo dejó. Sin zapatos, siente el porcelanato fresco; la brisa de la tarde entra por el ventanal del balcón. En la estufa a gas hierve el café y el aroma llega a la barra de granito, donde el botellero recibe la botella que trajo del viaje. La maleta entra al walk-in closet y la ducha tipo lluvia cae desde el techo.
Aquí cerrar la puerta es un gesto, no un ritual de alarmas y rejas portería 24 horas, cámaras y parqueadero en línea para dos carros con depósito. La alcoba de huéspedes con baño tiene nombre para diciembre; piscina y jacuzzi en el rooftop reemplazan el jardín que ya no debe mantener. Edificio de 2018 sin obras pendientes.
Agende hoy su visita privada todavía hay tiempo para recibir a su familia en diciembre, aquí en Normandía.