Última actualización: viernes 24 de febrero del 2017

Corona entregó los premios Pro Hábitat

Ganador en la convocatoria a profesionales y en la categoría de arquitectura.

Ganador en la convocatoria a profesionales y en la categoría de arquitectura.

May 22, 2015

Las iniciativas atienden necesidades de las zonas vulnerables colombianas.

Ayer se premiaron, en Bogotá, los proyectos de alojamientos transitorios y viviendas permanentes para zonas inundables, y las investigaciones de sistemas de ingeniería aplicados para estos casos, como saneamiento básico, estructuras y control de aguas. La trigésima edición del premio Pro Hábitat, que cumple treinta años, calificó las propuestas de la convocatoria estudiantil y de profesionales, con base en la calidad de diseño, la viabilidad, la replicabilidad e innovación, y la sostenibilidad ambiental y cultural.
 
Este año, los estudiantes Ángela María Andrade, César Augusto Aragón y Daniel Lozano Abella, de la Escuela de Arquitectura de la Universidad del Valle, ocuparon el primer puesto en la categoría de arquitectura con el proyecto Hábitat Pacífico, que propone prototipos de vivienda versátiles que se desarrollan poco a poco, en entornos urbanos consolidados o en proceso de consolidación, amenazados por eventuales inundaciones mitigables, como sucede en el barrio Chambacú de Quibdó, capital de Chocó.
 
Por su parte, en la categoría de diseño industrial obtuvieron el primer puesto los estudiantes de la universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Paloma Tobón, Sergio Jaramillo y Sara Díez, que presentaron el proyecto Tramas, albergue temporal, aplicado al corregimiento de Bolombolo del municipio de Venecia, en Antioquia. Es un espacio modular de vivienda elaborado en guadua y un textil impermeable, que funciona como vivienda temporal (entre dos y cinco meses) para poblaciones en emergencia en zonas inundables.
 
En la categoría de ingeniería, el máximo galardón fue para el proyecto Bomba axial de bajo costo para drenaje de zonas inundables, de los estudiantes Francisco Javier Cedano, Luis Felipe Rincón y Camilo Andrés Martínez del departamento de Ingeniería Mecánica de los Andes. El producto de fabricación económica es eficiente, reduce los daños a las estructuras y mitiga la aparición de enfermedades y los focos de infección.

Primer puesto a profesionales

El premio Pro Hábitat 2012 también galardonó propuestas de los profesionales. En la categoría de arquitectura, el primer puesto fue para el equipo Pilares compuesto por Luisa María Restrepo, Sebastián Serna, Clara Patricia Restrepo y Felipe Campuzano, a quienes se sumaron las historiadoras Nathalie Milfort y Clara Paulina Cardona para participar con el proyecto Comunidad Flotante, que se ubica en La Mojana (Sucre), región con inundación periódica en ciertas zonas. Por su dinámica de carácter anfibio, la obra se adapta a esta característica con un diseño de vivienda palafítica y flotante construida con la participación de la población, bajo la dirección y supervisión de expertos arquitectos e ingenieros.

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