El parque ocupa un área de 25 mil metros cuadrados con juegos infantiles, senderos peatonales y mucha naturaleza.
"El centro comercial no solo creció en número de locales (pasó de 210 a 440), sino en atracciones. Para ello trajimos un imponente barco pirata en el que los niños son protagonistas de sus propias historias", dijo Francisco Parra, gerente de la ciudadela, quien destaca -además- los innovadores juegos creados especialmente para desafiar la motricidad: muros de aprendizaje, red de escalar y rodaderos invertidos, entre otros.
"La inversión de 65 mil millones de pesos, que se aprecia en la renovación de su planta física, también se destinó en la construcción de otros 1.500 parqueaderos y en la creación de la zona de entretenimiento al aire libre donde -precisamente- están el barco y sus atracciones complementarias", agregó.
A los 124 locales adicionales se suman un centro empresarial conformado por 70 oficinas y 90 bodegas de gran formato con los que los directivos de Centro Chía le apuestan a un concepto integral de arquitectura con variedad de servicios en los que fue clave la participación de la empresa Amarilo, en la gerencia del proyecto, el Grupo Verde, en el diseño paisajístico, y la firma canadiense Design Corp, en la asesoría del Plan Maestro.