"Esta forma de transar ha hecho carrera en el mundo y se ha consolidado para beneficiar a los inversionistas", asegura Sonia Galvis, gerente de Coldwell Banker Colombia.
De hecho, muchos optan por no comprar establecimientos, sino obtener locales bajo la modalidad de arrendamiento porque en muchas ocasiones, estos se venden luego de arrendados, garantizándole al comerciante una renta desde el mismo momento en que decide la negociación, aunque -claro- aún hay un grupo importante de empresarios que sigue comprando, lo que, de todas maneras, para el momento del sector puede ser un buen trato.
De cualquier forma -asegura Sergio Mutis, presidente de Fedelonjas-, el interés de los rentistas de locales comerciales crece especialmente porque les generan una renta superior a 20 por ciento anual (sumada la valorización y la renta por el alquiler), anota.
Ligado a este proceso y, en general, a la dinámica del sector, los constructores enfrentan el desafío el de acometer proyectos de centros comerciales en ciudades intermedias que están creciendo.
Según Jorge López, presidente de la constructora Apiros, en este punto es vital el apalancamiento financiero por medio de los Fondos de Inversión Inmobiliaria que -precisamente- prestarían un gran apoyo en los arrendamientos y sus variables.