"Las familias modernas buscan muebles que, más que decorativos, sean multifuncionales y aprovechen incluso los espacios reducidos", explica Christian Carvajal, gerente de la línea hogar de Fallabela.
Así, según este experto, la última tendencia en muebles lleva a aquellos que permitan tener más cosas en menos espacio (porque las áreas cada vez son más pequeñas), que tengan un perfil juvenil pero también familiar y que se ajusten a todos los estilos de vida.
Por eso, aunque la forma de L en la sala continúa vigente después de tres años, ahora llegan con el chaise más ancho de tal forma que se asimila a una cama (para ver TV cómodamente o para la visita inesperada).
"Otra de las novedades es ahora son más dinámicos porque se usan varias piezas modulares -y sin brazos -que se adaptan a la forma del espacio y permiten cambiar la distribución en cualquier momento. Así se varia la percepción visual del ambiente", explica Octavio Mejía, del almacén Savile Arte.
En el estrato alto le apuestan al recubrimiento en cuero y la mezcla de telas (sedas, con lonas crudas y ratán, dando como resultado nuevas texturas); los estratos medios y bajos van por el suede o por las telas burdas del neobarroco.
Para ambientes sociales, la 'taquilla' se la llevan los sofacamas y los futones, especialmente aquellos tapizados con materiales resistentes y de fácil limpieza y con algunos detalles en acero y madera oscura (wengue).
También están muy fuertes los estampados clásicos de tendencia natural -como hojas y flores- mezclados con armazones de fibras naturales que se adaptan a todos los climas. En cuanto a colores, los pasteles muy claros se usan en Bogotá y los climas fríos y los fuertes y ácidos, en los cálidos.
Las telas en rafia (calceta de plátano hilada) mezcladas con seda llegan a los accesorios complementarios como los cojines.
Diseñadores ¡mundiales!
"Tener pocos muebles y una pieza de diseñador reconocido (dejada caer como una escultura) es otra forma de incluir el arte en casa", explica Agustín Aylagas, gerente del grupo Attmósferas.
"La ventaja es que nombres como Wassilly o Le Corbusier están cada vez más al alcance de todos. También son piezas que van con la tendencia del vintage urbano, que es más romántico pero también contemporáneo", añade Christian Carvajal.
Ahora más ágiles
En cuanto a estanterías para libros, accesorios y electrodomésticos, la tecnología está obligando a cambiar el concepto y a optimizar el espacio.
Ya no van más aquellas moles estáticas. Ahora son modulares muy delgados los que acogen el TV LCD o plasma y el Ipod con sus pequeños parlantes.
La 'política' es versatilidad ante todo pues al no necesitar mucho espacio para los equipos también sobra el exceso de elementos decorativos creando espacios más limpios pero no menos acogedores y funcionales.
El sofá: la pieza por excelencia
Agustín Aylagas, del grupo Attmósferas habla de cómo elegir muebles:
- El sofá es la pieza fundamental de la zona social por eso se debe elegir con cuidado y acorde con los gustos y la comodidad de la familia.
- La sentada dura es para salas de espera porque debe soportar el tráfico alto.
- La sentada media es confortable, para periodos largos pero conserva cierta resistencia a las deformaciones.
- La sentada blanda es aquella que parece 'absorver' a quien se sienta (como los sofás estadounidenses).
- Para la consistencia se puede usar desde espuma (para la sentada dura) hasta plumas de pecho de ganzo con silicona (para recuperar la forma).