Este rascacielos ¿ conocido por ahora como la ¿Torre Dinámica¿- no solo será, según sus diseñadores, el primer edificio capaz de cambiar de forma, sino que alterará para siempre la manera en que se concibe y erige este tipo de construcciones.
Este reino, uno de los siete Emiratos Árabes, se ha hecho mundialmente conocido por una pléyade de proyectos arquitectónicos de avanzada, entre los que se cuentan varias islas artificiales, el edificio más alto del mundo (aún en construcción), el único hotel de 7 estrellas y, próximamente, el primer rascacielos autosuficiente.
Pero ninguno de estos proyectos es tan desconcertante como la idea de esta torre de 80 pisos, que deberá estar lista a fines del 2010, cuyos habitantes, que deberán pagar entre 3.6 y 37 millones de dólares por apartamento, tendrán una vista siempre cambiante desde los enormes ventanales de sus lujosas propiedades.
Los dueños del penthouse podrán controlar la rotación de su hogar, pero los demás apartamentos girarán de manera autónoma, a razón de una vuelta entera en algo más de tres horas.
Como la velocidad de giro varía de piso a piso, la torre, aseguran sus promotores, nunca tendrá exactamente el mismo aspecto dos veces. El proyecto ha sido recibido con dosis similares de admiración y escepticismo.
El diseño se basa en una estructura central que, además de darle soporte a la torre, alberga escaleras, ascensores, ductos de agua, gas y electricidad. Los apartamentos en sí se construirían en una fábrica y, luego, serían trasladados a su sitio. El sistema no solo promete ahorrar la quinta parte de los costos de construcción, sino que cada piso podría terminarse en apenas 8 días.
El artífice de este proyecto es el arquitecto italiano David Fisher, para la firma Dynamic Architecture.
Desde Washington, Fisher dijo que el hito que representa su edificio se debe a su concepto, más que a nuevas posibilidades tecnológicas.
¿Ciertamente, se habría podido hacer antes, pero a nadie se le había ocurrido¿, afirma el arquitecto, que asegura haber recibido, apenas un día después de haber presentado en público su proyecto, más d e200 solicitudes de todas partes del mundo.
Por eso, desde ya prepara la construcción, a finales de este año, de una torre dinámica de 70 pisos en Moscú.
Una tercera estructura cambiante podría levantarse en Nueva York, y la empresa asegura que, persuadidos por el proyecto de Dubai, ya hay interés de paíeses como Canadá, Alemania y Corea.
Fisher sostiene que, incluso, quisiera ver uno de sus edificios en América Latina.
¿En realidad sería muy apropiado, porque en América Latina tienes pasión, movimiento¿ Me encantaría ver uno de estos edificios en Bogotá o Sao Paulo. Al fin y al cabo, es un edificio muy sensual, que parece estar bailando¿, afirma el Arquitecto.