De acuerdo con las tareas diarias de la Mesa de Propiedad Horizontal, su presidente Carlos Alberto Bulla Barona explica cuáles son los problemas frecuentes que tiene que resolver para evitar conflictos y aportar a la convivencia.
"Uno de los principales retos y objetivos de la mesa es generar y crear la cultura de la convivencia en paz, especialmente dentro de las copropiedades.
"Para ello consideramos importante resaltar los siguientes puntos:
Al lado de la cartera, los problemas de convivencia más frecuentes para administradores y residentes son: ruido, mascotas, riñas, invasión zonas comunes, indisciplina de niños y jóvenes poco educados para vivir en comunidad, carencia de sitios recreo-deportivos, desconocimiento de normas, cultura del no pago o atraso en el pago de cuotas de administración, entre otros.
"A pesar de tratarse de un pequeño porcentaje de residentes y/o copropietarios indisciplinados, la afectación sobre la copropiedad es incalculable", asegura Bulla.
"Adicionalmente, uno de los principales problemas es que muchas personas se vuelven copropietarias sin estar capacitadas para convivir, compartir espacios y responsabilidades.
"Esto, precisamente, nos obliga a sugerir algunas estrategias para quienes de una u otra forma están vinculados al tema en edificios y conjuntos.
Para tener en cuenta
1. Crear estrategias de fortalecimiento de la cultura de la buena convivencia.
2. Sensibilizar sobre la importancia de acudir a los medios alternativos de solución de conflictos que, finalmente, son los que evitan que los problemas sean más graves.
3. Capacitar y fortalecer los comités de convivencia a los cuales no se les ha dado su verdadera importancia.
4. Capacitación y búsqueda de compromisos para que las autoridades competentes sean mas efectivas en sus responsabilidad de dar orden y hacer cumplir la normatividad vigente, aplicándola ejemplarmente a los indisciplinados sociales.
Según el presidente de la Mesa, una causa de problemas es el desconocimiento de la normatividad vigente, tanto por parte de la ciudadanía como de las autoridades.
"De hecho -agrega Bulla- no existe personal especializado y esto, además, se complica dados ciertos vacíos legales.
"Por ello, también trabajamos en la capacitación general en normatividad, especialmente en derechos y deberes que incluyen la jurisprudencia.
"Finalmente, es claro que la lentitud en la acción, la ausencia de autoridad en la aplicación de las normas y la inexistencia de autoridad de control específica genera impunidades innecesarias generando la burla de los infractores.
"Por ello, precisamente, diseñamos y propusimos para castigar la indisciplina ciudadana, un Proyecto de Acuerdo por medio del cual se oficializan los comparendos pedagógicos para toda la ciudad y se crea el registro de civilidad", conclue Bulla, quien destaca su origen histórico en miembros de la Mesa Distrital en el año 1996.
El 50 por ciento de la población bogotana está vinculada al régimen de propiedad horizontal que se rige, desde el año 2001, por la Ley 675. Esta normatividad es la carta de navegación de las copropiedades en todo el territorio nacional.