Este es el panorama de lo que sucede en algunas ciudades:
Barranquilla, la ciudad más costosa para invertir en finca raíz
Allí, además de las contribuciones y los impuestos predial y de notariado y registro hay que pagar la estampilla de 1,5 por ciento sobre el valor de la venta.
La Lonja de Propiedad Raíz del Atlántico subrayó de 'alcabalero' este cobro, pues hace demasiado onerosas las compraventas, adicionalmente denunció que el impuesto predial es demasiado alto pues los avalúos catastrales están en el 95 por ciento de los valores comerciales.
En Cali una situación similar
Según Federico O'Byrne, presidente de la Lonja de Cali, esta situación es todavía peor en la capital del Valle, donde el cuestionado y destituido alcalde Apolinar Salcedo delegó el recaudo del impuesto predial a una firma particular que, además, adelantó los avalúos catastrales. "Es 'demoniaco' permitir que un particular incremente los avalúos para poder cobrar más por el recaudo", denunció O'Byrne.
"Esta situación contrasta con algunos sectores del país"
En La Orinoquía, por ejemplo, los avalúos catastrales no representan más de 5 por ciento del valor comercial cuando el mínimo que fija la ley es 40.
"Precisamente por estas inequidades, y aunque el fin de los avalúos no es cobrar impuestos, estamos actualizando los catastros municipales", dijo Iván Darío Gómez, director del Instituto Geográfico Agiustín Codazzi (Igac), entidad rectora en el tema de los avalúos catastrales.
"Y la meta -agregó- es finalizar el cuatrienio con el 90 por ciento del catastro urbano y el 70 por ciento del rural al día".
Algo similar sucede en San Andrés y el Amazonas
Allí, la falta de personal y equipos es tan grave que es imposible realizar sus propios trámites. Gómez indicó que en este momento, en la mayoría de las ciudades, los avalúos catastrales representan entre 70 y 75 por ciento de los comerciales; en el caso rural, el porcentaje -en promedio- es de 60.
Ante la confusión que representa para el usuario no tener un porcentaje fijo frente al valor comercial, Gómez explicó que "este criterio se lo reserva el Igac y depende de la rentabilidad de la zona, pues es injusto incrementar el avalúo catastral a un propietario cuya tierra no produce. No obstante quien quiera reclamar puede hacerlo con los sustentos técnicos".